3 May 2016

Publicación del estudio PROTEC-2. Opinión del experto

Dra Núria Lainez Milagro
Servicio Oncología Médica
Complejo Hospitalario de Navarra

Desde el año 2006 se han aprobado diferentes fármacos antiangiogénicos para el tratamiento del cáncer renal metastásico. Estos tratamientos presentan diferente mecanismo de acción y distinto perfil de efectos adversos que requieren un manejo adecuado y una adecuada monitorización con el fin de conseguir el beneficio óptimo en cuanto a eficacia del tratamiento y calidad de vida de nuestros pacientes.

Tras la publicación de diferentes estudios que asociaban la eficacia de estos fármacos tanto con la dosis y AUC, como con la aparición de algunos efectos adversos, el manejo adecuado de estos permitiría mantener la eficacia de los tratamientos. En base a esto, desde el Grupo de trabajo de toxicidades, tumores raros y tumores hereditarios de SOGUG, durante el año 2009-2010 se elaboraron unas guías que proporcionasen a los oncólogos médicos que tratan cáncer renal, una herramienta para ayudar a la mejor prevención y manejo de las toxicidades producidas por estos fármacos.

Estas guías se publicaron en marzo de 2011 en formato PDF en la página web de SOGUG y en formato de papel y fueron distribuidas entre los 245 miembros de SOGUG.

Tras la publicación de las mismas, los 12 miembros del mencionado grupo de trabajo realizaron 9 reuniones a lo largo del territorio nacional a las que asistieron 120 oncólogos. En ellas se presentaron las guías y se realizaron talleres prácticos a través de casos clínicos.

Posteriormente para valorar el efecto de la implementación de las guías, se recogieron los datos de forma retrospectiva de 201 pacientes diagnosticados de cáncer renal, tratados durante el año previo a la publicación de las mismas ( de marzo de 2010 a febrero de 2011) y de 206 pacientes tratados de forma prospectiva durante el año posterior a la publicación y realización de las reuniones ( de enero de 2012 a diciembre de 2012) En el estudio participaron 34 centros, miembros de SOGUG, y el objetivo principal fue valorar el cumplimiento de las guías antes y después de su publicación e implementación y los objetivos secundarios incluyeron las modificaciones del tratamiento debido al cumplimiento de las guías y la adherencia a las recomendaciones de SOGUG de acuerdo a la categoría del hospital.

En global, el cumplimiento con las guías de SOGUG fue significativamente mayor en los ciclos post- implementación comparado con el periodo pre implementación ( 28,7 vs 23,1%; p=0,006) El mayor incremento de adherencia a las guías tras el programa de implementación se observó en el tratamiento con everolimus (32,3% vs 46,2%; p=0,019). En el tratamiento con sunitinib y temsirolimus hubo diferencias a favor del periodo post implementación pero no fueron estadísticamente significativas. Sin embargo con sorafenib se demostró un descenso significativo en cuanto al cumplimiento de las guías (10,8% vs 2,2%; p=0,013). No se realizó el análisis comparativo con pazopanib debido al bajo número de pacientes incluidos en el grupo preimplementación En cuanto al manejo de cada uno de los efectos adversos analizados, ( HTA, toxicidad cardíaca, toxicidad cutánea, hipotiroidismo, diarrea, hiperglucemia, Dislipemia, neumonitis, toxicidad hepática, proteinuria), se observó una mejora en el manejo de la HTA ( pre-implementación 33% vs 44,5% post implementación; p<0,0001), de la diarrea (74% vs 80,5%; p=0,011) y de la dislipemia (25% vs 44,6%; p< 0,001). La razón más frecuente por la que no se cumplieron las recomendaciones de las guías, fue debido a la falta de realización de pruebas ( FEVI, niveles TSH, glucemia, Rx tórax, función hepática, DLCO y pruebas de función respiratoria), tanto basales como durante el seguimiento.

Teniendo en cuenta la categoría del hospital, hubo mayor adherencia tras el periodo de implementación en los hospitales con mayor número de casos de cáncer renal por año ( 18,2 vs 30,7% p<0,0001) Como conclusión podemos decir que tras la implementación de las recomendaciones de SOGUG se objetivan diferencias pequeñas pero significativas en el manejo de los efectos adversos de los pacientes con cáncer renal tratados con fármacos antiangiogénicos.